Las previsiones para mañana y días sucesivos son las de un frente polar que nos va a dejar en tierra unos cuantos días. Aunque hace "un poco" de viento vamos a arriesgarnos a llegar hasta Salamanca pues no nos llevará más de ¾ de hora. Como alternativo solo contamos con el campo de ULM de Béjar.
Alineamos la pista de hierba y despegamos. Es la una y media de la tarde. Por los meneos que empezamos a sufrir va a ser un viaje movidito.
Sin ascender demasiado sobrevolamos Plasencia en las faldas de la Sierra de Gredos.
El camino más seguro para llegar a Béjar es seguir la ya utilizada como referencia N-630, bordeando los Montes de Tras la Sierra. Observo a mi izquierda el embalse de Gabriel y Galán y en poco más de 20 minutos llegamos a Béjar. Las cumbres de la Sierra de Candelario ya aparecen nevadas. Son las 13:53.
Con rumbo 040 nos mantenemos sobre la N-630 y pronto nos encontramos el embalse de Santa Teresa y Guijuelo. Son las 14:06 y estamos haciendo una media horrible pero con el viento casi de frente cuesta mucho avanzar.
Matacán y Salamanca al fondo
Abandono la carretera y continuamos sobre el cauce del río Tormes. Son casi las dos y media y empiezo un circuito sobre Matacán para la aproximación a la pista 3. Primer intento y entro demasiado cruzado. Nada, motor y al aire y a por la segunda. Esta vez parece que hacemos bien todo hasta que a 5 metros de altura me alcanza una ráfaga. La toma es más bien "dura" y el patín de cola queda algo "estropeado" en medio de la pista.
Como las reparaciones llevarán unos días y el tiempo va a ser de perros aprovecharemos para visitar la capital salmantina.